Lord Paco de Javier Reverte

por carles66

Novela publicada por vez primera en 1984, se ha reeditado en 2009 gracias a la editorial Mondadori. Lord Paco es la radiografía de un joven muchacho, Paco Marlowe, visto a través de diversos personajes que testifican en el proceso para esclarecer las circuntancias de su muerte. El lector que admire la literatura de Javier Reverte (como un servidor) encontrará más motivos para ello, seguro. El libro está estructurado como su fuera el acta del juicio, transcribiendo de manera literal las declaraciones de las diferentes personas que le conocieron. A través de estas diversas visiones, el lector va construyéndose la imagen de un personaje enigmático, enfrentado a su destino y “víctima”, en cierto sentido, de su personal manera de concebir la vida. De nuevo, pues, nos enfrentamos a este “anti-héroe”, marcado por las circunstancias (en este caso la muerte de su madre, sus lecturas, la relación con su padre…) que dictan un proceder y acontecer que le llevará a encontrar la muerte a manos de otro anti-héroe, Nico, que ni siquiera es consciente de ser culpable del todo. En referencia a esto que vamos comentando, Paco, hablando de una de las  novelas que le marcaron, dice: “(…) Jim es un héroe moderno, el héroe moderno más concreto de la literatura de los últimos cien años. Porque acepta su destino, lo acepta alegremente, en libertad, aunque sea un destino mortal. (…) Jim es tan moderno como los héroes de la tragedia clásica. En realidad, su forma de heroísmo es casi eterna.” Marlowe se refiere, claro, a Lord Jim, de Conrad (y el paralelismo con los títulos no es, también claro, casual). A veces parece que nuestro mundo transcurra por cauces contrarios a los planteados por Reverte, es decir, parece que a veces los seres humanos luchemos obstinadamente por romper con nuestro destino, instalados en la queja continúa, en la insatisfacción permanente. Por este motivo, hoy en día el héroe es el que va en contra de esta corriente y acepta su destino de manera “alegre”. Se convierte así en símbolo de lo que debería ser pero no es, representa aquello que nos gustaría pero que no somos capaces de conseguir. Y no estoy llamando al conformismo, no, al contrario. Aceptar el propio destino, yo diría más, descubrirlo y aceptarlo, puede ser una de las decisiones más difíciles a tomar en nuestra vida. La muerte de Marlowe no es una muerte únicamente física, creo que también es una muerte simbólica. Aceptar el destino es dejar de perseguir quimeras, dejar de soñar en convertirnos en aquel ser que no somos ni nunca seremos. Es este fantasma, esta falsa ilusión, la que debe morir para alcanzar la auténtica felicidad, es decir, aceptar el propio destino.

 

 

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