El sueño del celta, de Mario Vargas Llosa

por carles66

De nuevo en contacto con las tecnologías, doy cuenta de las lecturas de este veranito. Y empiezo por la puerta grande, el nobel peruano Vargas Llosa, nada menos. La lectura de “El sueño del celta” ha resultado un doble ejercicio gratificante. Por un lado, la de tener delante Literatura en mayúsculas. Leyendo esta novela uno se sumerge en un mundo paralelo en el que escritor y lector disfrutan  de parecida manera. El goce de narrar y leer lo narrado en sí mismo, el ir pasando páginas teniendo la sensación de que, cuando el libro se acabe, una parte de nosotros, la que ha particpado de esta experiencia, también acabará
Por otro lado, el libro es un excelente aviso para navegantes sobre los riesgos de dejarse llevar por los extremismos.  Vargas Llosa, hombre que no comparte los postulados nacionalistas, es capaz de meterse en la piel de uno de ellos, Roger Casement, para entender sus ideas y compartir lo que tuvieron de buenas pero, también, para criticar sus errores. Un ejercicio de empatía que deberíamos practicar mucho más, sobre todo en un mundo como el nuestro, en que aquél que piensa diferente es un enemigo, alguien al que hay que derrotar, no con quien convivir. Recomendable lectura, pues, la de esta novela.

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