La veu cantant, de Pere Ballart

por carles66

Pere Ballart, uno de los críticos más interesantes de nuestro actual panorama literario, sigue regalándonos nuevos “capítulos” de lo que podría considerarse una auténtica educación poética, en el sentido más clásico de esta palabra, es decir, un acompañamiento razonado que ilumina nuestro camino para ir descubriendo en qué consiste esto a que hemos venido llamando “poesía”. En este libro, “La voz cantante” (con el subtítulo “Sobre la condición actual de la poesía”), que publica Pagès editors (mayo 2011), el lector encontará claves y ejemplos de cómo interpretar la poesía que se está haciendo y, cosa importante, podrá adquirir argumentos para defender, o no, la validez de las propuestas poéticas que tenga a bien leer.
Un par de cuestiones me gustaría destacar: la primera, una idea que ya ha aparecido en otros momento en estas páginas que es la necesaria distancia que el poeta debe establecer entre la “experiencia” que puede ser el punto de partida de un poema y aquello en lo que el poema finalmente se convierte. Lo dice Luis García Montero, “nadie vive un poema”. En este sentido, la ironía se convierte en un recurso efectivo para evitar el exceso de “sentimentalismo” que puede estropear el texto. Y dos, al final nos queda el poema, es decir, la forma, la experiencia física de algo que es tan intangible como la intención del escritor. En la actualidad, me parece a mí, se explica demasiado el arte. Mala señal. Frente a nosotros tenemos un “objeto” (sea un libro, un cuadro, una pieza musical) que debe ser capaz de hablarnos por sí solo, sin un folleto al lado que nos indique el camino. Si el artista pierde su esencia de artesano, pierde su hilo de unión con el receptor de su arte. A veces puede ser que la conexión falle por falta de formación del receptor, cierto, pero no lo es menos que en ocasiones no hay “catarsis” porque aquello que se nos ofrece es incapaz de generar emoción estética, por muy buenas intenciones que tenga su autor.

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