La dona veloç, de Imma Monsó

por carles66

Leer un libro de Imma Monsó es sinónimo de encuentro feliz y, en este caso, no se ha producido la siempre molesta excepción. Una de las cosas en las que creo que la escritora catalana destaca es en la observación de la condición humana, la construcción de personajes dotados de fuerte personalidad que nos ayudan a entendernos y, también,  a entender este convulso mundo que nos ha tocado vivir. El personaje principal de la novela, Nes, es una muestra de ello. Nes es una mujer que puede ser representativa de muchas personas que viven amarradas a una actividad frenética que, en realidad, les impide vivir. Son los partidarios del “no tengo tiempo”, las “personas rápidas” como las llama Monsó, que tanto proliferan en nuestra sociedad. Curiosamente, pasarse el día con cosas que hacer, o diciendo que tienes cosas que hacer, se considera un mérito y una señal de modernidad incuestionable. “Perder tiempo”, es decir, no estar mirando continuamente el reloj, no correr cuando no tienes prisa, dedicarle tiempo a los amigos, a la familia, dejar pasar las horas en compañía de un buen libro, pensando o dibujando, son actividades propias del “parásito”, de la persona que no produce, que no hace avanzar la sociedad. Nes descubre, esperemos que no demasiado tarde, que se ha convertido en una esclava del tiempo, de la agenda y observa, entre curiosa y sorprendida, como personas que tenía muy cerca han podido ser felices al margen de esa obsesión o, como en el caso de su hermano, que han sucumbido víctimas de un complejo de culpabilidad que el mismo entorno en el que vivimos nos impone. Recomendable novela, pues, que no hay que perderse. ¡Feliz lectura!

Anuncios