Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, de Martha C. Nussbaum

por carles66

El libro de esta filósofa americana me llega en un buen momento: justo a final de curso, en mitad de cambios en el sistema educativo y con las pilas algo descargadas. Y es un buen momento porque con la guardia baja se hace más necesario que nunca escuchar palabras de consuelo y de esperanza, dichas con el convencimiento de la reflexión y el sentido común, que merezcan ser leídas (aunque no sé si escuchadas por nuestras autoridades) para remedio de nuestros males y alivio de las almas. Les dejo con un par de extractos del libro para que le vayan dando vueltas y se animen a leer más:

“(…) la educación no consiste en la asimilación pasiva de datos y contenidos culturales, sino en el planteamiento de desafíos para que el intelecto se torne activo y competente, dotado de pensamiento crítico para un mundo complejo. Este modelo de educación llegó con el objetivo de reemplazar un sistema anterior en el que los niños y las niñas pasaban el día sentados en sus pupitres absorbiendo el material que se les presentaba para luego regurgitarlo. La idea del aprendizaje activo suele implicar un compromiso firme con el pensamiento crítico, que se remonta a la época de Sócrates.”

Y también:

“(…) mientras el niño va adquiriendo madurez física, debe enseñarle a valerse por sus propios medios, a no necesitar que lo atiendan todo el tiempo. En la medida en que sea competente para funcionar en el mundo, tendrá menos necesidad de apelar a las otras personas como lo haría un recién nacido y podrá verlas como seres con proyectos propios, que no están siempre a su entera disposición. De acuerdo con Rousseau, la mayor parte de las escuelas fomentan la pasividad y la impotencia al presentar el aprendizaje de manera puramente abstracta, sin conexión con sus usos prácticos. El maestro concebido por este autor, en cambio, le enseñará a Emilio a negociar con su entorno, para que sea un participante activo en él.”

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