Lo que no tiene nombre, de Piedad Bonnet

por carles66

bonnetEste libro lo he leído como una paréntesis, configurando un entorno de silencio y de respeto a mi alrededor en el que no había espacio para nada más. La autora colombiana dedica el libro (Alfaguara, marzo 2013) a la memoria de su hijo Daniel, que se suicidó en Nueva York, a la edad de 28 años. Su escritura supone para el lector entrar en un espacio privado, íntimo, que Piedad Bonnet acepta compartir con nosotros como parte de una terapia personal y artística que la lleva a realizar una obra valiente, sincera y desgarradora, en la que no hay cabida para las disimulaciones o las poses aprendidas. Los recuerdos de y con su hijo se van enlazando con el relato del “trago” de su viaje a Nueva York para hacerse cargo, junto a su marido e hijas, de las disposiciones necesarias en casos como éste: recoger los objetos personales, hacerse cargo de las exequias, iniciar un duelo inesperado y sin consuelo, en definitiva, aprender a vivir en una nueva realidad con la que no se contaba.

La literatura es también catarsis, liberación, terapia contra el desaliento que, compartida con el lector, puede arrojar, sino consuelo, algo de paz en la tempestad. ¡Feliz lectura!

Anuncios