Simulacro del frío, de Rafael Banegas

por carles66

Banegas_fotoÉsta no puede ser una reseña como las demás porque hablo de alguien que conozco y de un libro que tiene, para mí, una significación especial. En el año 2011, un alumno de bachillerato retirado (no me gusta lo de “ex”) me hizo llegar un manuscrito con sus poemas. Al leerlos, tuve la intuición de que me encontraba con el trabajo de alguien que había sido escogido por las musas para ser su mensajero. Más allá de la calidad de los poemas, de la emoción que transmitían, uno se quedaba con la idea de encontrarse ante una voz sincera, honesta, que huyendo de  falsos escaparates, ofrecía su talento para la felicidad de sus semejantes. Los publique, claro, y se convirtieron en unas Inciertas conclusiones que, por suerte para todos, han representado el primer paso de muchos que han de venir. Ahora, Rafael, tras ganar el Premio de Poesía Joven “Antonio de Carvajal”, publica en Hiperión su segundo poemario. Hiperión nada menos, en mi modesta biblioteca tengo los volúmenes de García Montero, de Benjamín Prado, de tantos otros… Hiperión, de quien me quedo con lo de ser considerado el dios de la observación, cosa más grande no se puede decir de uno que anda por los caminos de la poesía. Hoy soy un poco más feliz porque la vida me regala otro de esos momentos en que, tras una cariñosa bofetada, te dice: “¿Ves cómo es posible, tonto?”. Pues nada, que es posible, que la poesía triunfa, que andamos por caminos estrechos pero seguros, que esto ya no nos lo quita nadie. ¡Feliz lectura!

Andar. El asalto de una imagen.
Darle cien mil vueltas, que tome
mil caras, diez mil matices.
Ponerse a escribir. El olvido.
Ponerse a reescribir. El éxtasis.
Firmarlo, quien lo firme.
Darlo a los demás, quien lo dé.
Luego, seguir viviendo un poco más.
Vale, ¿Y todo para qué?

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