Los tiburones del arte, de Luis Racionero

por carles66

baixa (15)La pregunta ¿qué es el arte? es de aquellas preguntas eternas que, a pesar de las inteligentes respuestas que ha obtenido, sigue inquietándonos como el primer día. A ello contribuye de manera notable el actual batiburrillo de “performances”, instalaciones, poesías sicodélicas y demás martingalas con las que algunos tratan de ganarse el pan, aunque sea poco dignamente. Luis Racionero aporta una sabia reflexión a esta cuestión en este libro (Stella maris, febrero de 2015) y esboza una serie de ideas a tener en cuenta para poder navegar por este mundo del arte sin perder el oremus o, lo que es peor, las ganas de seguir disfrutando de una de las pocas cosas que, a día de hoy, sigue distinguiéndonos de los animales (por lo menos de la mayoría de ellos). El título nace a propósito del despropósito (permítaseme la broma) perpetrado por Damien Hirst, consistente en presentar como obra de arte un escualo momificado en formol. Cabe decir que por semejante atrocidad se cometió la idem de pagar doce millones de dólares, con lo que el mareo que a uno le sobreviene no se sabe si procede del descerebrado del artista o del especulador que pagó semejante suma de dinero por el animalito (me refiero al tiburón, no al “aritsta”). Racionero sabe que para hablar de arte se necesita una formación que sólo nos puede venir de aprender del pasado, de la tradición, única manera de saber que lo que se está haciendo vale la pena y, además, puede aportar algo nuevo a la sociedad. El escritor, que sabe de lo que habla, arroja algo de luz a esotos tiempos que nos han tocado vivir de una manera amena, directa y placentera que el lector agradece. En un mundo que da la espalda a la cultura como el nuestro, es un mundo en el que el “todo vale con tal que me rinda beneficios” se instala de una manera harto peligrosa y preocupante. Leer libros como el que les presento puede ser una buena manera de evitarlo, quizá estemos todavía a tiempo. ¡Feliz lectura!

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