En la belleza ajena, de Adam Zagajewski

por carles66

descargaEl autor polaco nos ofrece en estas páginas (Pre-textos, 2003, traducción de Ángel E. Díaza-Pintado) un bello libro de memorias y diario en el que nos expone, a través de la observación, una hermosa defensa de la poesía y de la vida (si es que puede separarse una cosa de la otra). Por una vez, y sin que sirva de precedente, cedo el espacio de esta entrada al poeta para que sus palabras nos iluminen ene estos tiempos en que se habla tanto de cómo debe ser la educación de nuestros jóvenes:

Pero la defensa de la poesía no es la defensa de cierta profesión, de los libros, de las librerías, de los bibliófilos, de los lectores exaltados, de las veladas poéticas ante veinte personas; no es ni siquiera la defensa de los poetas, pues los poetas están tan lejos de la poesía como casi los juristas del derecho o los guías de montaña de las nubes. La defensa de la poesía es la defensa de algo que alienta en el hombre, la capacidad fundamental de experimentar el milagro del mundo, de descubrir la divinidad en el cosmos y en otro hombre, en una lagartija y en las hojas de los castaños, de asombrarse y de quedar sumido durante un largo instante en ese asombro. Si esta capacidad se marchita, la especie humana seguirá existiendo, pero empeorada, debilitada, de manera distinta a la que ha existido durante milenios, cuando no había civilización que no pusiera la poesía -en una u otra forma- en el centro mismo de los trabajos humanos“.

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