Lo que sé de mis libros

Un espacio para guardar la memoria

Categoría: cuentos en catalán

L’altre costat del mirall, de Iñaki Rubio

iñakiSi Stendhal nos proponía poner el espejo a lo largo del camino para que la novela fuera fiel reflejo del mundo, el título que reúne de las narraciones del escritor afincado en Andorra Iñaki Rubio (Pagès editors, 2014) nos sugieren algo distinto, que miremos al otro lado del espejo para descubrir un mundo paralelo al nuestro que nos sorprende y también, por qué no, nos ayuda a entendernos un poco más. Liberados de las convenciones que rigen nuestro Universo, los relatos de Rubio “sorprenden” la cotidianidad en la que nos sentimos seguros para ofrecernos otra visión de las cosas, donde todo es posible, permitiendo que nos interroguemos sobre nuestra existencia y aprendamos a mirarla con otros ojos. Muy bien escritos, controlando muy bien el ritmo y ofreciéndonos unos personajes más que interesantes, la lectura de estas narraciones seguro hará las delicias de los amantes del género. Y a los que se asomen por primera vez a este tipo de literatura, les hará conocer otra manera de contar las cosas para acabar hablando siempre de lo que siempre nos ha importado: la condición humana. ¡Feliz lectura!

Vint-i-nou contes menys, de Eduard Márquez

marquezSi bien no se trata estrictamente de una novedad, Eduard Márquez nos ofrece en estos “Veintinueve cuentos menos” (Empúries, septiembre de 2014) una revisión de sus dos libros de cuentos anteriormente publicados (“Zugzwang” y “L’eloqüència del franctirador”). Ejercicio de selección y de reescritura que, en definitiva, nos sitúa ante un libro nuevo y una nueva oportunidad de disfrutar de la literatura de este excelente escritor barcelonés. En estos relatos el lector encontrará esa sabia mezcla entre realidad y fantasía, en la que nunca sabemos en qué momento se va a cruzar la tenue frontera que las separa. Si es que se llega a encontrar tal frontera porque, y éste es uno de los aspectos que más me interesa resaltar, cuando el relato se instala decididamente en lo fantástico, al lector le queda la sensación de seguir en el mundo de la realidad, de lo posible o, por lo menos, de que lo que se nos está contando nos habla de nosotros y de nuestro mundo exactamente igual que cuando el relato transcurría en los márgenes más reconocibles de las cosas que nos rodean. Así pues, tenemos treinta y dos oportunidades para reflexionar sobre la naturaleza humana y elegir si la media sonrisa que se nos va dibujando a medida que leemos corresponde a la posibilidad de que esto mejore o, por el contrario, nos mete de lleno en un futuro que se parece demasiado a un túnel sin salida. ¡Feliz lectura!

portada marquex

Cançons d’amor i de pluja, de Sergi Pàmies

pamiesNueva entrega de relatos del autor catalán nacido en París, en este caso “Cançons d’amor i de pluja (Canciones de amor y de lluvia), Quaderns Crema, agosto de 2013. El lector vuelve a encontrarse con el personal estilo de Segi Pàmies y con las situaciones y los personajes que configuran un universo tan particular como compartido por todos: lo cotidiano visto con un prisma tan original que se tiñe de  imprevistos, de magia, de sorpresa constante.  Personajes llenos de ternura, tan cercanos al lector en sus debilidades, miedos y preocupaciones que se convierten en personas a los que uno quisiera poder conocer y compartir con ellos algo de su existencia: la pareja que rompe por culpa (o no) de Joan Manuel Serrat, el padre que espera a su hija adolecente a la salida de la discoteca y al que el azar le tiene reservada una sorpresa importante, el hombre que espera encontrar a su gran amor bajo la lluvia gracias a la estadística… en definitiva, 179 páginas para disfrutar, con una media sonrisa, de los misterios de la condición humana. ¡Feliz lectura!

Contes del Bé i del Mal, de Jordi Cussà

Jordi Cussà, publicó esta colección de relatos en L’Albí el pasado mes de abril. En esta ocasión, el excelente escritor de Berga agrupa una serie de narraciones entorno a la fiesta de La Patum, que, cumpliendo distintas funciones, se convierte en la auténtica protagonista de todo el libro. Los personajes que tejen las distintas tramas de la obra muestran las principales cuestiones que forman parte de la existencia humana: en el lado del “Bien” encontramos la amistad, el amor, un sentido del “carpe diem” que exalta en muchas ocasiones el gusto por vivir la vida al máximo; en el lado del “Mal” el lector observará personajes movidos por la codicia, el odio, el engaño, la mentira… Lo interesante de esta dualidad es que no se ve reflejada desde un punto de vista moralista, el escritor no quiere juzgar sino exponer aquello que es consustancial al género humano y que, en definitiva, nos permite ir avanzando entre errores y aciertos.
La otra cuestión que me interesa resaltar del libro es, precisamente, la que tiene que ver con la fiesta berguedana por excelencia. La Patum. De entrada, hay que destacar la valentía del escritor por abordar unos relatos como estos (él mismo lo insinúa a través de uno de sus personajes, Guillem, una especie de alter ego del autor). La Patum es una de esas fiestas “sagradas” de la no puedes decir nada que no levante polémica y suspicacias entre sus defensores “oficiales”. Ante este reto, Cussà podía haber optado por el localismo, es decir, dirigir sus historias “sólo” para los habitantes de Berga y comarca, o bien, por dejar la fiesta como un mero escenario, un telón de fondo, que sirviera únicamente como elemento de enlace entre las diferentes historias. El acierto de Jordi Cussà, a mi modesto entender, es que consigue las dos cosas con un acierto sobresaliente. El conocedor de la fiesta, el patumaire de pro, disfrutará con las múltiples referencias que a la Patum se hacen en todo el libro y comentará con los conocidos tal o cual anécdota. Pero también el desconocedor de esta tradición, el lector que nunca haya ido a Berga coincidiendo con el Corpus, disfrutará leyendo literatura de alto voltaje, que llega aunque nada sepa de la fiesta (aunque seguro que le despertará el interés por conocerla). Una lectura, pues, recomendable y que merece el reconocimiento que, a veces, la literatura que no se hace en la capital, no alcanza en su justa medida.