Lo que sé de mis libros

Un espacio para guardar la memoria

Categoría: dietario en catalán

La finestra de Vermeer, de Pere Rovira

rovira.jpgÉste es uno de esos libros que se disfrutan desde la primera página hasta la última. La fórmula del dietario, a la que Pere Rovira ya se había dedicado en anteriores entregas, es magnífica para el ir acompañando al autor de Vila-Seca de Solcina en su vivir y existir, escuchar sus opiniones, compartir sus miedos, celebrar sus alegrías, en una palabra, para convivir con él gracias a su generosidad, inteligencia y buen oficio. El lector sólo echa de menos una cosa: tener al autor junto a él para debatir argumentos, darle ánimos cuando lo precisa, compartir vianda junto a un buen caldo y, sobre todo, abrazarle agradecido.
Las páginas de este libro, a mi modesto entender, destacan por una cosa: el amor a las personas y también a las cosas. Quizá sea éste uno de los mayores rasgos que puede tener la inteligencia: saber disfrutar de la vida a pesar de los pesares con quien tu quieres que te acompañe. Permanecer fiel a los sitios y a la gente, amar profunda y desinteresadamente, saber celebrarlo y compartirlo. Y entre estas cosas que uno ama y agradece está, claro, la literatura. Este libro también es un homenaje a la literatura y sus hacedores. La ilustración de la portada, un fragmento de “El astrónomo” es un buen reflejo de ello: el sabio que aprendre a mirarse el mundo, quizá, para conocer algo mejor a los seres humanos que lo habitamos. Leyendo a Rovira, sin duda ninguna, se aprende. ¡Feliz lectura!

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Sense nostalgia, de Feliu Formosa

formosaFeliu Formosa, que ya nos había hecho disfrutar con otros dietarios, nos presenta esta nueva entrega, “Sin nostalgia” (Proa, enero 2015), en la que se centra en sus años de infancia y adolescencia. La foto de la portada, el propio autor de niño con un ejemplar de La Vangardia en las manos, resulta a mi entender muy ilustrativa de lo que el lector se va a encontrar y que, en definitiva, constituye una de las esencias de los buenos dietarios: el relato de la propia vida, de lo cotidiano y familiar, de lo aparentemente ciscunstancial, en paralelo a los grandes momentos històricos, al devenir de la sociedad. Lo íntimo y privado conviven así con lo público, creándose nexos que nos invitan a la reflexión y al conocimiento, sin nostalgia, es decir, para que nos sirva en nuestro presente. Además. ganamos aquí que el autor sea, entre otras cosas, un extraordinario poeta, es decir, alguien acostumbrado a esa doble mirada, la interior y la exterior, y a crear diálogos entre los dos mundos pensando siempre en el lector y su complicidad. La posguerra se convierte, y ahora mencionamos otra de las facetas del autor, la de hombre de teatro, en el escenario en la que los ojos del autor despiertan al mundo y aprenden a observar todo lo que le rodea para ir formándose como ser humano. ¡Feliz lectura!

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