Lo que sé de mis libros

Un espacio para guardar la memoria

Categoría: poesía en castellano

Gloria, de Julio Martínez Mesanza

EL reciente Premio Nacional de Poesía, editado por Ediciones Rialp en mayo de 2016, es un libro bellamente editado y con una poesía que gustará a cualquier lector que valore la sensibilidad y el gusto por la palabra. Dejo como muestra un botón. ¡Feliz lectura!

En la noche del mar no pasa nada,
solo que ladran las redondas olas
y las luces remotas te entretienen.
Porque, en verdad, de asombro no se trata,
de las preguntas sobre las preguntas,
del origen del ser y de esas cosas.
Es acerca de ti, que te defiendes;
tiene que ver contigo lo que pasa,
contigo, que te ocultas con tu culpa,
mientras el mar y sus ruidosas olas
y las luces remotas te entretienen,
y el instante sin nadie te consuela.

Anuncios

Mientras me alejo, de Karmelo C. Iribarren

baixa

 

Uno de esos libros
que devoras en minutos
y que relees
durante toda una vida.

 

baixa

 

 

Diciembre y nos besamos

baixaEste libro de poemas,  XXIX Premio de Poesía Hiperión  (Hiperión, 2014) ha sido otro de los felices descubrimientos de estos últimos meses. Su joven autora (Granada, 1991) trasluce un sabio conocimiento de la condición humana que, a tavés de los distintos poemas, nos va sirviendo con exquisita sensibilidad y dominio del idioma. Libro altamente recomendable y una autora a segui. !Feliz lectura!

LA HUELLA INTERMITENTE

Esta imagen perfecta

metáfora de paz y de descanso

ha llenado de sal las peores heridas.

El sol no lucha contra la tristeza

y la arena deshace nuestros pasos

como si nada hubiese

existido jamás.

Pero es solo una etapa,

regresa a recordarnos el asfalto

la huella intermitente del error,

tendremos que aprender a caminar

felices sobre el miedo.

 https://youtu.be/-9pwRsV9xhw

Ficciones para una autobografía, de Ángeles Mora

baixaMe llega el aviso de la concesión del Premio Nacional de Poesía para esta obra, publicada por Bartleby editores en 2015 (anteriormente ya había recibido el Premio de la Crítica). Ángeles Mora, autora cordobesa de ya sólida trayectoria, nos ofrece esta biografía ficticia, en la que el lector no busca la anécdota o la circunstancia de un “yo” concreto, sino que el tránsito que los poemas hacen por la infancia, el amor, la madurez; las reflexiones sobre el paso del tiempo, la relación con nosotros mismos y con los demás, los lugares que nos configuran, nos hablan de nuestra propia vida, de nuestros recuerdos, de nuestro paso por la vida, en definitiva. Poemas que buscan decir cosas, más allá del artificio retórico tantas veces vacío de significado. Poemas con palabras de todos que nos llegan al alma desde la certeza de las cosas bien dichas. Para la muestra, un botón:

La poesía, como el amor,
se escribe cada día.
No basta el poema de ayer
y el amor no descansa.

Algo nos queda siempre sin decir
bajo los versos,
flotando entre los brazos
y los ojos del poema.
Igual que una piel,
al despegarse de otra piel,
desde la plenitud de dos
cae en la soledad
que renueva el deseo.

Por eso, como la noche
inevitablemente
despuerta en la mañana,
siempre vuelvo a escribir poemas,
vuelvo siempre a perderme en ti.

baixa-1

Balada en la muerte de la poesía, de Luis García Montero

baixaGarcía Montero, como Cervantes, lucha contra los molinos de viento de nuestra época construyendo molinos nuevos, sólidos y firmes, que aguanten los embates de los energúmenos. No hay mejor manera de llorar la muerte de la poesía que con un libro de poemas. No hay mejor manera de acabar con los malos libros de caballerías que escribir uno bueno. Si bien el poeta de Granada nos dice que nadie la ha matado, sí que los que apuntan diariamente contra el fin de todo lo humano, como la poesía,  harán bien en tomar nota de que no les va a ser tan fácil. García Montero escribe un monumento a la poesía y a los poetas, un homenaje a una de las cosas que seguro nos hacen mejores y la edita tan bellamente que uno, cuando se ha secado una lágrima por la verdad de lo que dice el poeta, sonríe de nuevo porque habrá un nuevo testigo en su biblioteca de que no, de que nada ha muerto, de que la poesía sigue viva a pesar de los pesares y gracias, entre otras cosas, a libros como éste. ¡Feliz lectura!

baixa (1)

Ya no es tarde, de Benjamín Prado

imagesLa primera palabra que se me ocurre para estas notas es la de GRACIAS. Gracias a Visor por encargarle a Luis García Montero y a Jesús García Sanchez la dirección de este auténtico lujo que es la colección Palabra de Honor; gracias a Juan Vida por su diseño y, claro, a Benjamín Prado por estos poemas. Al leerlos, me reconciliaba con la idea de poesía que se ha ido esculpiendo en mi interior y que me parece, dadas las circunstancias, que ya no me va a abandonar. Es una poesía en la que el lector se siente a gusto, confortable, como en casa. Y no por su facilidad o su falta de rigor, no, la poesía, la auténtica poesía, nunca es fácil. Se trata, en todo caso, de esa rara sensación que te queda cuando crees, gracias a las palabras, que el poeta se dirige a ti y para ti. En definitiva, son unos poemas que cumplen la función sagrada de salvarnos, de abrigarnos en la intemperie de este mundo que no atiende a razones, de curar nuestras heridas, de reconciliarnos con nosotros mismos. “Un poema que escuche a quien lo lee”, nos dice el poeta. ¡Qué maravilla! Humildad y grandeza en apenas ocho palabras, sabiduría y curiosidad por aprender en el espacio mínimo de un verso. El poeta se esconde tras sus versos y los escucha con nosotros, casi como si no fueran suyos, porque él también necesita de la poesía. Cuando a veces contemplo con preocupación a estos “genios” de las letras que te miran por encima del hombro y que creen que el mundo les debe una estatua en cada esquina, le doy la mano a poetas como Benjamín, como Luis, como Carlos o Luis Felipe, también a Luis Sánchez Rosillo o a Luis Alberto de Cuenca, a don José Corredor-Matheos, a tantos otros y otras que saben que con la poesía tenemos el deber del agradecimiento y que es ella la que nos pedirá cuentas de nuestros actos (de nuestras lecturas) y no al revés. La lectura de “Ya no es tarde” es una terapia necesaria y placentera, a la que volver dejándola en la mesita de noche, cerca de nosotros, por si una noche nos cuesta dormir y necesitamos una voz que nos arrulle con su paz, con su belleza.

(…)

tú y yo

sencillamente

estamo hechos

para ti

y para mí.

Ya lo saben. ¡Feliz lectura!

Sin ruido, de José Corredor-Matheos

corredor1--428x340Tenía pendiente el comentario de este magnífico libro del escritor de Alcázar de San Juan, publicado por Tusquets en septiembre del (ya) pasado año. La escritura de Corredor-Matheos destila belleza y serenidad, reflexión profunda y ganas de comunicar con el lector, ingredientes que en una sabia combinación como es “Sin ruido”, logran un efecto casi mágico en quien lo lee. Recuperamos con él la voz de la sabiduría de nuestros clásicos, que sólo podía encontrarse en aquellas personas con un solido bagaje existencial, con experiencia de y en la vida, dispuestos a compartir su camino con quien quiera acompañarles. Se nos abre así un universo en el que la vida y la muerte, el paso del tiempo, el amor y la amistad, son piezas de un engranaje que realiza su recorrido con serena aceptación, con agradecimiento. Todo aquél que se adentre en las páginas de este libro saldrá fortalecido y un poco más en paz consigo mismo. ¡Feliz lectura!

Deja tu ropa y todo
lo que llevas
en el brocal del pozo
que se ha abierto a tu paso
y arrójate a sus aguas
sin temor.
Bebe luego la luz
que sale a recibirte
como a recién nacido
y empieza nueva vida
que no tendrá ya término.
Tu ropa, en el brocal,
habrá dejado
constancia de tu paso
por esta tierra oscura.

De Ulises a Tintín. Luis Alberto de Cuenca. Revista Litoral n.255

Estos objetos de arte que son las diferentes ediciones de la revista Litoral celebran la llegada de un nuevo miembro a su colección: nada más y nada menos que un ejemplar dedicado al poeta y ensayista Luis Alberto de Cuenca. Cada página es un homenaje al autor madrileño y una auténtica joya del buen decir y del mejor presentar (o viceversa). Artículos sobre su obra, poemas inéditos, una antología temática, recuerdos y vivencias de gente que le conoce, estima y admira, curiosidades (como la de ser Luis Alberto el autor de las conocidas canciones de La Orquesta Mondragón Caperucita feroz Viaje con nosotros.), su insaciable curiosidad por la cultura, desde los clásicos hasta el tebeo, pasando por el cine, la música o la pintura, en fin, el lector encontrará en las páginas de la revista/libro más de una satisfacción y buenos momentos de felicidad.

revista_litoral255

No puedo resistirme a transcribir uno de los poemas, que aparece acompañado de una fotografía de un Luis Alberto de pocos años de edad:

  No he cumplido dos años. Aparezco sentado
en las escalerillas de entrada al viejo hotel
donde veraneábamos, sumido en la presunta
lectura de un tebeo (parece un Pulgarcito,
pero la foto es mínima y está mal conservada).
Mis mejores juguetes, los que aún se dan cita
en el café con velas de mi memoria, fueron
aquellos deliciosos tebeos apaisados
de Maga o Valenciana que valían seis reales.
Los deseaba más que a la vecina rubia
a la que José Luis y yo tanto espiábamos
en misa de once. Eran lo mejor que tenía
para vencer la angustia de ver pasar el tiempo
que me hacía mayor, el antídoto ideal
contra todas las penas. Los leía a la hora
de la merienda, cuando la casa estaba
más tranquila, a la hora del pan con chocolate
o del pan con aceite, que dejaba perdidos
de migas los tebeos. Los leía con pasmo,
con avidez, con miedo de que se terminaran.
Nací con un tebeo delante de los ojos
(lo estaría leyendo, tal vez, la comadrona)
y seguiré leyéndolos hasta el último guiño
de luz, antes de hundirme en la definitiva
noche oscura del alma.

Sueño del origen, de Eloy Sánchez Rosillo

rosilloSánchez Rosillo es de esos poetas que deberían leer todos los pesimistas, y que se me perdone la reducción porque es evidente que la suya es una poesía para todos. Si lo digo es porque sus versos buscan deseperadamente la belleza, la luz, todo aquello que en nuestras vidas nos aproxima a la felicidad, a la alegría. Desgranando la vida cotidiana en sus más pequeños y, en apariencia, insignificantes detalles, el poeta ofrece al lector un itinerario vital en el que reconocerse para poder afrontar los sinsabores de la vida. La observación, ese bendito don de los poetas al que todos deberíamos aplicarnos, nos permite ser lúcidos ante la desesperanza, comprensivos frente al desaliento, fuertes para resisitir los embates de nuestras tempestades diarias. En “Sueño del origen” (Tusquets, marzo 2011), el lector sabrá que la felicidad (frente a lo que nuestra sociedad tecnológica pretende) no se encuentra en la comprensión de todo, sino en la aceptación del misterio, esa parte que no nos corresponde intelectualmente y que sólo se alcanza desde el alma, desde, si me lo permiten, el humanismo que nos sitúa frente a nuestas limitaciones y reconoce nuestros aciertos. Poesía necesaria, pues, y de recomendable lector. ¡A disfrutarla!

La muerte forma parte del enigma
en que se fundamenta
también la propia vida. No ha podido
nadie soltar el nudo del misterio,
ni cortarlo siquiera
con arrogante espada y gesto inútil.
Hermoso es que así sea lo que es.
El misterio, en sí mismo, es hermosura.
Respíralo; ten confianza; deja
que lo albergue tu pecho,
y no te pierdas en el sí o el no.
Por la vida y la muerte va la nave
suracando el mar azul. Y todo es mar.

Caleidoscopio, de J.M. Micó y Al cor del món, de J. Pàmias

A ver si poco a poco voy poniéndome al día con las lecturas y quedan aquí consignadas todas aquellas que he tenido la ocasión de disfrutar últimamente. En esta oportunidad, menciono dos libros de poesía. El primero, Al cor del món (En el corazón del mundo) del maestro Jordi Pàmias (Ed. 62, enero de 2013), poeta de Guissona y uno de nuestros autores ya clásicos. El viaje es el hilo conductor del poemario, viajes reales, uno a Turquía y el otro a Praga, que nos permite también un viaje interior en el que el autor, a través de su personal mirada a las cosas y a las personas, indaga en su propio ser y en su visión del mundo, dándonos, gracias a su extraordinaria sensibilidad, un poco de luz en este mundo caótico y a veces perdido en el que nos movemos. Destacamos unos versos, a modo de invitación a la lectura de todo el conjunto:

l’orgull forassenyat de la raó  / el orgullo descabellado de la razón
i el poder sinuós dels ideòlegs   / y el poder sinuoso de los ideólogos
duran Europa a la ruïna.  /   llevarán a Europa a la ruina

José María Mico, poeta de Barcelona, acaba de publicar en Visor su nuevo trabajo, “Caleidoscopio”. Poemas que, en cierta medida, también reflejan un viaje interior en el que el poeta se busca a sí mismo a través de las palabras y de los demás, dándonos una poesía desnuda de artificios innecesarios, dura a veces, con metáforas impactantes que nos impactan directamente y obligan a que cada poema, feliz obligación ésta, sea una pequeña pausa en la que detenerse y reflexionar porque, como en toda buena literatura, cuando el escritor habla de sus circunstancias son las circunstancias de todos las que se ponen en juego. Como en este poema, “Mensaje”:

No hay más felicidad que la buscada.
La que se encuentra acaba en el hallazgo
y su fuego se apaga dulcemente.
Es un nuevo tesoro, deslucido
como un traje barato,
un instante que muere mientras dura.
La victoria
se encierra en la ilusión, no en la conquista.
El hombre más feliz es el que espera.

pamiasmico