Lo que sé de mis libros

Un espacio para guardar la memoria

Categoría: teatro

Coses nostres, de Ramon Madaula

baixaPagès editors (diciembre 2014) publica esta obra de teatro para dos actores, obra del también actor Ramon Madaula y que fue premio de teatro “Josep Ametller” 2014. La obra desnuda desde dentro (la mejor manera de hacerlo) parte del panorama teatral actual y, por extensión, la del arte contemporáneo. Una de las actividades humanas más elevadas, como es el arte, aparece aquí llena de todas las “maldades”, corrupciones, intereses y vanidades de cualquier otra. Uno de los retos que el mundo tiene planteados en la actualidad, precisamente, sea el de intentar recuperar aquellos espacios “auténticos” que nos permitan recuperar parte de la cordura perdida. La obra es una auténtica delicica y un regalo, tanto para los actores que puedan llegar a representarla, como para los espectadores, que podrán experimentar ese momento, especial pero tan difícil de conseguir, de divertirse reflexionando, o de pensar con una sonrisa en los labios que, dados los tiempos que nos contemplan, no deja de ser algo digno de agradecerse. ¡Feliz lectura o, mejor, disfruten del espectáculo!

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Altres valls, de Valentí Puig

Y seguimos con la poesía escrita por autores mallorquines, en este caso, el libro “Altes valls” (altos valles), publicado por Proa en noviembre de 2010, del poeta afincado en Barcelona, Valentí Puig. Me gusta la poesía de Puig, me gusta su tono irónico y su convencimiento de que la poesía, contra lo que se pueda creer, puede ser un arma eficaz para reflexionar sobre la situación del mundo y la sociedad actuales. Puig es un escritor acostumbrado a esta labor, tan propia de lo que debería ser un intelectual, de analizar los caminos por los que avanza el ser humano y tratar de arrojarle algo de luz. Sus numerosos artículos de prensa y sus libros sobre literatura, también sus dietarios, permiten al lector enfrentarse con sus propios pensamientos e ideas y, sobre todo, encararse con la mirada lúcida de un gran observador.  La actitud de este poeta es la de alguien que tiene la valentía de hablar de todo sin tapujos, sin la necesidad de quedar bien o la de decir aquello que hay que decir para que nadie se enfade. Puig pone el dedo en la llaga, disfrtua con ello, y gracias a él podemos recuperar la confianza en que la poesía, la literatura en general, también puede ayudarnos a poner algo nerviosos a los que van de triunfadores y factotums del cotarro. 
Lectura, pues, muy recomendable en estos tiempos donde la hipocresía parece dominar las relaciones humanas. Recuperar la sinceridad en nuestras relaciones con los demás, en nuestro andar por la vida, tratando de ser siempre uno mismo gracias a los demás pero, también, a los propios convencimientos, es una tarea necesaria para recomponer nuestro maltrecho panorama existencial. ¡Feliz lectura!

Tanto lenguaje corporal, tanto tocarme el antebrazo,
y tanto repetir mi nombre de pila y llenarme con vino
la copa. Tanta falsedad, tan indigno todo el almuerzo,
reencontrarse, el interés inconfesado. Adorable suciedad
de amistades falsas que tanta estilística nos reclaman.